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lunes, 26 de febrero de 2018

Experiencia: Barbacana

Antes de comenzar quisiera aclarar que es Barbacana, no Bacanal, ni tampoco un post haciendo alusión a las canas que me están saliendo en la barba.

Barbacana es un museo-pub -así se autodenomina- ubicado desde hace ya muchos años en Requena y Canelones. Casualmente, he vivido la mayor parte de mi vida a escasas cuadras de este bar -de chico incluso vivía a una cuadra- pero por más que pasé muchas veces por la puerta, nunca había entrado hasta hace unos días, en que Marian lo encontró paseando a Spelu y decidimos ir un viernes de noche.
En su época, este bar tenía un semáforo en la vereda, pero ahora ya no estaba, lo cual me decepcionó un poco, pero que lo compensó un cartel de PedidosYa pegado en la puerta, porque un bar que está en PedidosYa asumo que tiene su cierto movimiento... no?

Ni bien se entra al bar, lo que predomina a la vista es una cachila antigua plantada en medio de una habitación de unos 4x15m, es decir, que ocupa un buen porcentaje del lugar. En el poco espacio restante hay un cambalache de cosas, algunas curiosas, otras un tanto creepies, como un confesionario de madera con símbolos masones, y otras interesantes, como un teléfono del 1900 y poco que todavía andaba, y que si dejabas $9 en una cajita, podías hacer una llamada. Creo que más que el teléfono en sí, me llamó la atención lo de la cajita, me pareció muy europeo.

Hubo un par de carteles que sentí como un buen presagio: uno anunciando que había pool -lo cual cada vez es menos habitual en Montevideo- y otro diciendo que el cocktail del día era Mojito, uno de mis tragos preferidos. Un macaco de madera muy simpático sostenía unas históricas cartas -menúses- del lugar, con todo tipo de tragos, el cual se encontraba al lado de una barra gigante, inaccesible por el mentado vehículo.
En una de las esquinas de esta especie de pasillo encontramos un aljibe con un letrero que decía algo así como: "Por favor no ensucie el agua ya que nosotros la utilizamos." Por suerte el mojito se prepara con agua con gas, pensé jocoso en voz alta.

El final del pasillo daba lugar al verdadero bar: una habitación enorme con el techo tan alto que habían construído dos entrepisos, es decir, un entrepiso y un entre-entrepiso. Éstos estaban sumidos en la oscuridad, pero desde abajo se podía ver que albergaban otra buena cantidad de chucherías. 
La habitación principal estaba aún más llena de cosas que el pasillo anterior, desde un chapón de hierro que se había desprendido de no sé qué barco hasta un arbolito del que colgaban saquitos de té usados, lo cual daba un poco de asco sinceramente. Parado junto a una de las mesas había un señor mayor de edad indefinida, tan rígido que podía pasar como parte del decorado, con cara a medio camino entre stand-by y pocos amigos, y ropas cuyo anterior dueño apuesto que medía al menos unos 10 centímetros más que él. 
No sé por qué, pero de toda la inmensa cantidad de cosas que vimos, lo que más me llamó la atención fue una vieja marquesina colgante que decía "La Comercial". Lo llamativo era que la letra era exactamente la misma que la que tenía el cine Trocadero, antes de que Pare de Sufrir lo transforme en uno de sus templos. 
Como no podía ser de otra manera, hasta las mesas del bar eran curiosas, unas eran redondas y al hacerlas girar hacían rotar un engranaje que estaba al costado, mientras que otras, rectangulares, tenían por mantel un antiguo paño de ruleta. Dudamos si el lugar vendería comida, ya que la parrilla que vimos al fondo de la habitación estaba apagada, pero tenía suficiente ceniza como para suponer que no era parte del museo. Luego notamos que en una de las mesas había tres jarras de cerveza fría, custodiando una especie de sandwiche caliente napolitano, el cual se veía bastante suculento. 
En un rincón del recinto vimos una mesa de pool con tres personas jugando, lo que nos sacó de dos dudas: sobre la vigencia del cartel de pool y sobre la pertenencia del trío de cervezas. 
Nos sentamos en una de las mesas redondas, lo cual activó cierto protocolo en el extraño viejo, sacándolo de su inactividad. Al poco tiempo apareció con sendas cartas de comida y tragos, de las cuales nos sorprendió la variedad. La bebida ya la teníamos más que decidida y mientras deliberábamos sobre qué comer, me empezó una picazón por las piernas, luego en la nuca, después en la mejilla. Esto fue porque ya sentados estabamos viendo el lugar menos como museo y más como bar, y el polvo que se veía por todos lados generó en mi cerebro esa especie de reacción alérgica, como cuando alguien ve a tu perro rascarse una vez y sale con "Che, ¿no tendrá pulgas?", y enseguida cada micropartícula que roza un píxel de tu cuerpo se transforma automáticamente en una pulga comiéndote sin piedad.
Volviendo al menú, pedimos un calzone y dos mojitos. En eso entraron 4 muchachos de unos 20 y pocos años que se pidieron un par de cervezas. Su edad desentonaba un poco con el lugar, pero en cierto modo me alegró que la juventud saliera a este tipo de lugares (sí, pensamiento bien de viejo) pero también me alegró que el lugar se empezara a mover un poco, porque semejante espacio para 5 personas lo hacía parecer un tanto lúgubre. 
A los pocos minutos de eso volvió el viejo con los mojitos: los depositó en la mesa y se fue, sin mediar palabra. Al mirar mi trago, fue como si me desconectase del resto del lugar, sólo podía analizar ese vaso, con unas hojas de menta de un color demasiado verde, demasiado oscuro... demasiado podrido. Y la pajita. Ay mamá lo que era esa pajita. Quizás en su primer uso -allá por la época del teléfono- haya sido traslúcida, sólo sé que en ese momento era bastante opaca, con restos de esa difunta menta en su interior. Cuando salí de mi ensimismamiento miré la cara de Marian y era un poema. Más que un poema, era un emoji, precisamente el del macaquito verde con los cachetes inflados y a punto de llamar a Hugo. "Yo no quiero tomar esto," me decía compungida. "¿Qué hacemos? ¿Nos vamos?" le pregunto. Como asintió, le hice una seña al mozo, al que le dije cuando se acercó, "Fah, nos vas a tener que disculpar, pero me acaba de llegar un mensaje de mi abuela, que es muy mayor y está mal y nos vamos a tener que ir. Si no se puede cancelar la comida no te preocupes, nosotros te la pagamos igual." El viejo fue con sorprendente velocidad a la cocina y cuando volvió nos dijo que pudo cancelar la comida, y nos preguntó si no queríamos que nos guardara los tragos, por si nos daba para volver más tarde. Le dije que no se preocupe, que no era probable que volviéramos -nunca en la vida, pensé- y le pregunté cuánto le debíamos. "Son $560," me respondió. Para ser fiel a mi actuación de nieto preocupado, le dí $600, le dije que así estaba bien y salimos a paso redoblado, haciendo ademán de estar llamando por el celular. Fue recién a la media cuadra que a mi estado de shock se le sumó el enojo por haber pagado 280 pesos, lo más caro que pagué un trago en toda mi vida, por el único trago que ni siquiera me animé a probar.

Cuando llegamos a casa, todavía bastante trastornados por lo sucedido, sintiéndonos sucios por dentro y por fuera, agarré la compu y busqué en internet comentarios de este lugar. En Google Reviews (al que se accede simplemente buscando Barbacana en Google y apretando en el link con los "X comentarios de Google"), sin ser por algunos a los que la parte de museo les pesó más que la de bar, la mayoría lo defenestra. Pero lo que me encantó fue encontrar dos reseñas hechas por dos grupos de gente totalmente opuestos, acerca de una misma noche. Se las dejo aquí textuales, porque no tienen desperdicio.

Daniel Martinez Romero
Lugar oscuro un Cambalache de regular calidad en cuanto a locación. Pésimo Servicio, el dueño un impresentable estafador. Pedimos bebidas y luego comida, éramos 8 adultos.  La comida tardó casi 2 horas en llegar, cuando presionamos trajeron parte y sin cumplir con lo pedido al mozo. Reclamamos y al final termino en un lío de órdago, porque el impresentable quería cobrar un cubierto artístico cuando no habíamos cenado. El grupo de música, canto 5 canciones y debió terminar por queja de los vecinos, aunque fue un favor ya que eran muy malos los músicos y la cantante.
Lugar que las autoridades deberían inspeccionar, baños sucios,  mesas con polvo, y servicio inexistente. Deplorable imagen para una zona que se está esforzando en generar una imagen distinta con lugares de excelente presencia y calidad de servicio.

elchico0455
Con unos amigos tenemos una banda y decidimos tocar allí ya que como estamos empezando, no pretendíamos mucho. El tema es que el señor es un estafador de primera. Habíamos acordado un "cubierto artístico" que es como una suma fija que se cobra que va destinado a los músicos. Primero acordamos por $120 (por persona). ..donde, además de que le llevabamos gente para que comiera allí, nos pedía un porcentaje de eso que era destinado a nosotros ($80 nosotros y 40 él). El día del toque había subido el cubierto a $130 (obviamente 80 nosotros y 50 él). Luego del toque, al momento de cobrar el descarado escondió varias facturas,y puso excusa con otras, un total de 10 personas de las cuales no recibimos la paga. Supuestamente 8 no le habían pagado (por el mal servicio que recibieron, esperaron más de 2hs la comida y seguían sin traerla), pero ese no es problema nuestro, por lo que nos debió haber pagado. Luego había otro hombre extranjero que estaba con su pareja en sillas fuera (como todo restaurant que tiene sillas en la vereda) lo insólito es que le cobró los 130 al hombre pero no nos lo pagó por estar afuera. Otro problema al cobrar fue que uno de los familiares de uno de nosotros pagó con tarjeta de crédito y no nos quería pagar esa suma tampoco (total de 9 personas), supuestamente lo giraba luego... pero después de presionarlo un poco porque conocemos cómo funcionan las tarjetas, aceptó pagar. En conclusión una estafa de lo lindo, un lugar horrible y macabro para ir . La pizza no estaba fea (hay que ser sinceros) pero la pésima atención, la demora y la estafa.... además de los precios altos (320 una pizza con muzzarella). Lo que me faltó decir fue que supuestamente los vecinos se quejaban de los ruidos y quería que tocaramos a un volumen muy bajo (cosa que tocamos lo más bajo que pudimos, porque lo entendimos)


En resumen, si llegan a ir a BarMacana, por favor no pidan ni un vaso de agua.

Miliv out 

viernes, 17 de junio de 2016

Sin título

Voy a escribir algo que quizás por momentos no sea políticamente correcto, porque sinceramente requeriría estar de un humor del que claramente no estoy. Por lo tanto, si hoy es uno de esos días en que sentis que te podes escandalizar por lo que un boludo escribe en un blog, ahorrate el disgusto y no sigas leyendo.

Todavía no sé bien de qué voy a terminar hablando, porque este es uno de esos posts-catarsis (que no es lo mismo que post-catarsis) pero implica conceptos como amor, sentido del humor, cursilería, homosexualidad, entre otros.

Pese a que la homofobia (o como dicen que dice Morgan Freeman, fobia implica miedo, y lo que usted tiene no es miedo, es estupidez) sigue siendo moneda corriente en nuestro mundo, como lo demuestra ese mass shooting de hace unos días del que ya habrán escuchado suficiente, poco a poco se va avanzando con este tema, que al menos ya no es tan tabú. Ya no me acuerdo si era Kanela o Petru, que decía que había que ser bien macho para ser puto 20 o 30 años atrás. 

Y aunque hemos avanzado, todavía queda mucho camino por recorrer, en especial en algo que no sé si está relacionado, y que si no lo está y relacionarlo es discriminatorio, entonces cual Elige te propia aventura, vuelve al párrafo #1. Ese algo al que me refiero lo podemos resumir en "la expresión del lado sensible del hombre". Porque acaso, ¿qué hombre se siente cómodo caminando por la calle con flores para su pareja? Obvio que habrá hombres que se sientan incómodos porque la idea de regalar flores en sí le resulta incómoda, porque lo hace por compromiso o para tratar inutilmente de enmendar alguna cagada, pero otros nos sentimos incómodos por lo que piensen los demás hombres de nosotros al vernos. 
Ya sé que es una incomodidad estúpida, pero existe. Y como eso, tantas otras cosas que los hombres a veces dejamos de hacer para no sentirnos cursis, o que no nos vean de esa manera. Pero, ¿qué es ser cursi realmente? La dejo picando porque no me da para abrir esa puerta, al menos hoy.
A todos estos temas, se le suma algo que siempre está ahí, el humor. El decir las cosas en broma, para no decirlas en serio. Las bromas, aunque en broma, generan formas mentales, hieren, etc, etc.

Hago un parentesis para hablarle a ese amigo y hermano que sabe o intuye que todo esto está relacionado a una charla que tuvimos hoy, a él le digo que yo sí lo conozco de verdad, que yo sí sé cómo es, que sé que él sí hace jodas en joda y no con un doble sentido hiriente o burlón. Y lo sé, porque una de las tantas veces que nos hemos sentado mano a mano a llenar la mesita de cervezas, me preguntó: ¿Sabes cuál es la fuerza más grande que hay en el universo? No sé, le respondí, quizás alguna de esas atómicas. Y él me respondío, no, la fuerza más grande es el Amor. 
Alguien que te dice eso podrá burlarse de lo cursi todo lo que quiera, pero no lo hace porque lo piense, no lo hace por herir, lo hace por diversión, porque el cánon humorístico masculino del momento hace que las cosas sean así, que ése sea el tipo de bromas que nos gastamos entre hombres. 

Muchos me conocen y saben que por más que me hago el que no me importa la opinión de los demás, en bastantes ocasiones sí me importa, en especial cuando "los demás" no son cualquiera. Quizás yo no sea de esos novios que andan publicando en las redes sociales cuán enamorado estoy, y en esto puntual no es que no lo haga por vergüenza (ni tampoco para darle esperanzas al millar de minas que se mueren por mi, como pensaría una novia celosa), no lo hago simplmente porque no uso las redes sociales para eso, así como no las uso para avisar si me voy de viaje o para tantas otras cosas. Y no digo que quienes lo hacen están mal y yo esté bien, porque las redes sociales son una extensión de uno mismo, entonces quien hace eso, en la "vida real" no debe actuar muy diferente tampoco, y cada uno actua como quiere y como puede y como le sale. 
En casi un mes van a cumplirse dos años desde la primera vez que salí con Mariana, mi novia, el amor de mi vida, quien me ha hecho ver la vida de una manera bastante diferente, y con quien vivo hace más de dos meses. Y algunos sabrán más detalles de nuestra vida, otros menos, pero aquellos que conozcan menos no es porque me dé vergüenza, sino porque por distintas razones, desde la confianza hasta la oportunidad, no se ha dado en profundizar sobre el tema.

Y si su manera de expresar esta felicidad es poniendo fotos nuestras y abriendo su corazón en frente de sus amigos y conocidos, a través de una red social, para mi está bárbaro, porque el medio me importa un carajo, me importa que ella sea igual de feliz que yo.

Hace un tiempo un viejo filósofo amigo me hizo reflexionar con una pregunta suya, en cuál es el peor tipo de amor. Para mi, ese sería el amor no correspondido, simplemente porque el amor correspondido es el mejor tipo de amor. 

Miliv out

viernes, 8 de mayo de 2015

El Telefonito

No es ninguna novedad que el estado de ánimo en el que estamos cuando alguien nos expresa una idea/sentimiento/etc, lo tiñe en un porcentaje altísimo. Incluso las más bonitas palabras dichas a alguien que está con una negatividad extrema será como echar perfumol en un charco de barro.
Pero aunque no sea ninguna novedad, siempre es interesante poder constatarlo de manera palpable, y más aún si lo percibimos en nosotros mismos.

Muchas veces he escuchado a lo largo del último par de años, con el auge de los smartphones, a gente que se queja de que la (otra) gente está "idiotizada todo el día con el telefonito". He bancado extensas diatribas de lo más variopintas con un respetuoso silencio o inofensiva indiferencia, hasta hoy que me agarraron de mal humor...

A ver... el celular es una herramienta. Un smartphone en particular es una herramienta extremadamente versátil, que tiene la capacidad de hacer lo mismo que una mochila entera de aparatos en sus ínfimos 25cm3 y aún mucho más. Es como una computadora que cabe en tu bolsillo (excepto los modelos que parecen más tablets que celulares, pero eso es tema de otro día). Si hubiera habido smartphones en la época de MacGyver, aún estaría en el aire esa serie, porque el tipo estaría explorando otras galaxias y atando con cinta pato alienígenas hostiles.
El tema es que al igual que una computadora, el celular se puede usar para una infinidad de fines, algunos muy útiles, otros muy al pedo. Va en cada uno cómo lo use. La persona que lo usa en fines alpédicos, si no tuviera el celular, haría exactamente las mismas cosas pero de otra manera, o haría otras cosas distintas, pero de igual valor. Porque va en la persona.
Y lo que más me hace gracia (o para ser sinceros, lo que más me indigna) es que se enfatiza el argumento dando ejemplos de que "en la calle" y "en el ómnibus" está todo el mundo con eso. 
Yo me pregunto qué es lo tan inmensamente entretenido o enriquecedor de la experiencia de viajar en transporte colectivo, que sea imperioso que uno tenga que aprovecharla al máximo con todos sus sentidos. 
La verdad es que al menos para mi, es una de las experiencias más aburridas (cuando no directamente molestas) del día a día, la cual intento que pase de la manera más inadvertida posible, durmiendo, leyendo, pensando boludeces para escribir acá (que luego de la ducha, cuando tengo al dicha de ir sentado, el bus podría pelear por el segundo puesto de mejores lugares para hacerlo), o "con el celular". 
Y si se dan cuenta, si durmiera 12 horas por día, sería innecesario que durmiera en el bus. Leer, puedo leer desde los diálogos de Platón hasta la biografía de la última de las amantes de Hugh Hefner, así que el "leer" tampoco es garantía de nada. Y con el celular puedo hacer tantas cosas como me dé la batería. Puedo charlar con amigos con los que no me puedo ver asiduamente porque las actividades cotidianas no nos lo permiten, o con amigos que se fueron a vivir a otro país y me dejaron en este... Puedo leer noticias, buscar información, organizar la semana, revisar el correo, y otro millar de cosas que son útiles... O también puedo estar dándole F5 al Twitter de Intrusos a ver si algún famoso de la farándula argentina se acostó o peleó con alguien nuevo. El hecho es que eso mismo lo haría en mi casa cuando llegue, entonces haciéndolo en el bus estoy ahorrando tiempo. Y eso siempre es bueno para uno, por más que el tiempo también es una herramienta. Es oportunidad.
El recorrido de mi bus lamentablemente no pasa por la campiña francesa, ni tampoco por las ramblas de Copacabana o Miami, llenas de voluptuosas modelos como nos hace creer la TV, entonces el "mirar para afuera" no es una actividad demasiado entretenida.
(No voy a extenderme más en el tema bondi, porque ya lo he hecho antes)

Cuando vamos caminando por la calle, las opciones se reducen aún más... dormir y leer se vuelve bastante incómodo, entonces qué nos queda? a) Ver vidrieras, llenas de publicidad intentando vendernos cosas que no necesitamos a precios que nadie considera justo pagar. b) Ver la cara de amargada de la gente c) Simplemente caminar. d) Usar el telefonito...

Por decir esto no quiero que se crea que defiendo a los boludos que van tan concentrados en eso que cruzan la calle sin mirar, ni tampoco justifico a los que manejan y hablan por teléfono, de hecho soy el primero en improperiarlos por la calle, pero no hay que confundir... Tampoco estoy de acuerdo con estar con el celular cuando uno está en una reunión o con gente, pero no por el celular en sí, porque tampoco estoy de acuerdo con que se pongan a leer un libro, o hacer aeromodelismo ni cualquier otra cosa que implique no dar bola a los prójimos.

Otra cosa graciosa que sucede, es que la misma gente que se queja de que estamos todo el día enchufaditos muchas veces son los mismos que si nos mandan un mensaje o nos llaman y no les atendemos en seguida, se quejan... Notan la ironía? 

Bueno, ya terminada la hora de almuerzo para hacer esta catarsis, vuelvo a trabajar...

Miliv out



lunes, 23 de septiembre de 2013

El bondi

Sé que la palabra "bondi" a priori parece no ser la adecuada, pero creo que sí lo es, por representar más particularmente a los ómnibuses de nuestro país... Además, el plural "bondis" es ampliamente superior al plural de ómnibus...

En la antigüedad, en la época de los filósofos pre-socráticos, casi todos ellos en algún momento de su vida, solían escribir un libro al que titulaban "De la Naturaleza", en el cual expresaban su manera de ver el universo. Y a nadie le parecía que fuera poco original. Que en un blog se despotrique contra los bondis, es más o menos lo mismo... creo que cualquier bloggero que se precie de tal, en algún momento tiene que tocar este tema popularmente tan cotidiano.

Al igual que el fútbol (en especial la Selección) que puede mover para un lado o para el otro los estados de ánimo de una población entera, creo que nuestro transporte público logra lo mismo, y en general es siempre para el mismo lado: el de la ira y la violencia. No digo que sea por culpa del transporte público que somos un pueblo tan jodido, pero creo que puede sumar un poco...
Quizás en un futuro (lo más probable que no) complemente este post hablando particularmente de los taxis, y ese ser tan particular que es el tachero, pero por hoy simplemente los voy a dejar en la misma bolsa, y no hablar nada específico de ellos.

Hay veces que me pregunto si los buses no serán un experimento psicológico o sociológico, porque las cosas que se ven son realmente dignas de análisis... tenemos Gran Hermano, The Truman Show, Lost, El Cubo, y no tenemos nada que aproveche la cantidad de cosas que se aprenden en un bondi... tremendo desperdicio.

Antes de continuar, debo reconocer que soy un verdadero afortunado, porque tengo las capacidades de leer y de dormir arriba del ómnibus, sin ningún tipo de problema. Por ello le agradezco a los dioses y al prof de Cálculo II en la FIng, que no hacía nada por hacer menos aburrido un tema sumamente embolante, lo que generó que fuera especialmente a dormir a su clase, desarrollando así la habilidad de poder dormirme en Cualquier Lado.

Volviendo a los bondis, hay un montón de cosas que me desesperan:
*El escalón del CA1:
Ahora hay otras unidades que también tienen ese escalón en la mitad, pero el primero que conocí fue el CA1. Ese escalón tiene como un campo de fuerza que impide que la gente lo suba. No sé qué drama psicológico o trauma de la infancia tiene la gente con ese escalón, pero no lo suben! Incluso a veces están todos apiñados antes de subir, aun habiendo asientos libres en ese mundo aparte y desconocido que es del otro lado del escalón. No sé si tendrá que ver que además la puerta está ahí, o qué...


*Las viejas:
Yo entiendo todas las excusas que se puedan dar para defender a las viejas, pero hay cosas que son muy molestas. (Y sí, tengo abuela, para que después no me salgan con el reproche "Sos un desalmado, no tenes abuela?"). Entiendo que por su motricidad es peligroso que caminen todo el bus hasta el final, y que se sienten adelante, también entiendo que por su escasa motricidad, demoren en hacer cualquier movimiento, pero es necesario que se paren dos paradas antes de bajarse, trancando el paso de los que queremos subir? Estas a un metro, te da perfecto para pararte y caminarlo después de que me subo.


*Los pelotudos que no avanzan:
Hablando de trancar, hay gente que tiene la costumbre de ir parada donde se le antoja, sin ir avanzando paulatinamente, y sin ninguna razón para ello. O peor, la razón es porque van de a dos (en general son más pelotudas que pelotudos) que uno se sienta y el otro no, y van hablando trancando todo el paso, sin importarles lo más mínimo.


*Los que trancan el asiento:
Gente, en el bondi hay códigos. Así como en un baño público masculino, si hay opción, uno no utiliza un urinal adyacente a otro en uso, en el bondi uno si hay dos asientos libres, se sienta en el de la ventana, no se sienta en el pasillo dejando bloqueado el de la ventana. No me obligues a pedirte permiso. Capaz soy tan enfermizamente tímido que prefiero ir parado antes de pedirte permiso. Y mucho menos, me mires mal cuando me paro al lado y te digo "Permiso", como si te estuviera haciendo una propuesta de lo más indecente. (Ni quiero tocar el tema de pararse para dejar pasar, porque habría que evaluar caso por caso, según la cantidad de petates que uno acarrea)


*Los que llevan mochilas:
Sacatela. La mochila jode. Punto. No me importa que pese 70 Kg, no la lleves en la espalda. Si pesa tanto, dejala en el piso. Si es blanca y se te ensucia, jodete.


*El clima:
Como ya ha comentado más de una vez Darwin, muchas parejas se han divorciado, muchas empresas se han disuelto, por el tema del frío y el calor, en especial hoy en día, con los aires acondicionados. Y el ómnibus no podía escapar a este tema tan candente (o friente). Qué cosa linda que es subirse en pleno invierno a un ómnibus que va lleno, que obviamente tiene todas las ventanas cerradas, la gente tosiendo, los vidrios ya empañados del vaho, un verdadero asco. Y ni que hablar de los modelos modernos como el 14 (los azules) que tienen además aire acondicionado que sale por abajo, a los costados. Al chofer le encanta ponerlo al mango, sin darse cuenta de que afuera hay 4 ºC, es decir, yo estoy abrigado con campera, guantes, gorro, etc, como para sobrevivir en la intemperie de 4 ºC, no me hagas desnudarme hasta quedar en musculosa, short y chancletas, porque es innecesario.


*Pardaflorés de la gente:
Es discutible si es la Parda Flora o la Gata Flora, pero todos sabemos de qué estamos hablando... y esta cualidad tan uruguaya no es ajena al mundillo de los bondis. Entiendo que lo ideal sería que los bondis no fueran llenos. Pero los bondis van llenos. Aceptémoslo. Y en base a ese axioma, la gente por un lado se queja porque el chofer no te para. A veces no cabe un alfiler, otras veces si no estás muy excedido de peso cabes bien, pero no importa, la gente si no para se queja (cuando está en la parada). Sin embargo, cuando está arriba del bondi, la queja es exactamente la opuesta, se queja porque sí para, y se escuchan cosas como "nos tratan como sardinas", "este hdp le para a todo el mundo para recaudar más", y otras tantas.

Pese a todo esto, quiero rescatar un par de cosas positivas, como el conductor del CA1 que sale a eso de las 10 AM, que parece más un humano que un chofer de bondi, porque es buena onda y le habla bien a todo el mundo. También quiero agradecer al 151 que me ha pasado a las horas más insólitas sin tener que esperarlo. Incluso a veces lo veo pasar aunque no lo necesito, como preguntándome "Oye guapo, necesitas que te lleve?". Y ni hablar del 183, el Padre de todas las líneas, que pasa más que un taxi (true story).

Por último, quiero dejar un post invitado de Fer, una íntima de la casa, relatándonos su experiencia con el 370, bondi tan querido por la población.




¿Alguna vez pudiste tomar el primer 370 que pasa?

Si la respuesta es "si", hay dos posibles razones: vivís en Playa del Cerro o en Portones... porque existe un "triángulo de las bermudas" donde el bendito 370 podría considerarse "Expreso", síi, más les valdría poner en el cartel luminoso que indica el destino, la palabra "EXPRESO", esto ahorraría un montón de sensaciones a los ilusos que esperan el ómnibus que van desde:  a) alivio: ahí viene el ómnibus; b) sospecha: eso que obscurece la visión hacia el interior del ómnibus... es gente??; c) confirmación: el HDP está acelerando por el medio de la calle, no va a parar...; d) bronca, calentura, búsqueda de adoquines o baldosas flojas pasibles de ser arrojadas...; e) resignación: espero el que sigue... pensamiento que se suma a la estúpida esperanza de: si ese no paró es porque el otro viene atrás....

Toda esta serie de pensamientos se suceden unas 3-4 veces por cada 370 que queremos tomar (ilusamente) en el espacio comprendido en el triángulo de las bermudas del 370... cuyos márgenes más optimistas están entre Plaza Cuba (Bulevar Artigas y Av. Agraciada) y La Caja de Jubilaciones (Mercedes y Fernández Crespo), la cota verdadera, sobre todo a principio de mes es entre el Paso Molino y Tres Cruces (puede extenderse hasta el Hospital de Clínicas)... Ojo, una cosa buena tiene: pasa cada 15' reloj, por lo que la tortura al menos es constante...

Acá voy a hacer un paréntesis, yo voy a Facultad de Ciencias desde el 2006. Los ómnibus que pasan (más menos desde el 2007) por ahí son: 370, 113, 21, 407 y 427... Si vivís en Aguada, cerca del Palacio, el único ómnibus que tenés es el 370... peero, como todo acontecimiento histórico, hay una fecha que divide los tiempos en dos (como el Antes de Cristo AC y Después de Cristo DC), que es: la llegada del boleto "1 hora". Para muchos fue un hecho intrascendente, pero para los 370-dependientes, fue un sueño hecho realidad: ahora puedo hacer transbordo y no me tengo que tomar el 370!

Mentira... el tema es el siguiente: para tomarme otro ómnibus (21 o 113 que van por 18) terminaba perdiendo tanto tiempo como viendo pasar 370 llenos hasta la puerta...  los que van a Ciencias saben que implica tomarte un ómnibus por 18, primero hay que elegir, el 21 y el 113 no paran en la misma parada (maldición)...  segundo, el 21 tiene dos destinos, de los cuales uno no sirve "Geant" en macabras letras rojas... el tema es que si uno opta por tomar el 21 en lugar del  113 y justo llega en ese momento temporal en que pasa uno al Geant, marchaste, van a pasar unos hermosos 40' antes de que pase el siguiente a Portones... y si uno opta por tomar el 113, va a descubrir que este ómnibus trata de empatar en frecuencia con el cometa Halley, y si por alguna razón misteriosa uno logra tomárselo (jugarle a la quiniela el número de coche, seguro que sale a la cabeza) se da cuenta que este ómnibus inspiró el recorrido del Bus Turístico, subirte a ese o al 113 es cuasi lo mismo, solo que más barato en el 113. Hay una variante que es esperar a mitad de cuadra entre las dos paradas, y correr hacia una u hacia otra cuando vez venir el ómnibus: esto implica que la persona tenga buena vista (pa ver venir el ómnibus desde lejos y llegar con tiempo); estar en buena condición física, correr en 18 es como nadar en miel; no andar con la sempiterna mochila, accesorio necesario de todos los que vamos a cualquier facultad, que por más que uno se empeñe en sacarle cosas, siempre parece que llevamos el cadáver de un dinosaurio bebé adentro...
Nunca, pero nunca cambiarse de parada si perdió el que eligió (ej. perdí el 21 Portones así que me voy a tomar el 113), eso abre un espacio interdimensional, donde de la nada pasa otro 21 Portones y solo te da tiempo de verlo pasar, y hace que el 113 directamente no pase... (funciona también a la inversa)...

Pero volvamos al 370... cual fue la solución, y porque el boleto 1 hora es tan importante: hago transbordo con el propio 370!!!, sip.. el 370 pasa por la puerta de mi casa (vivo por Av. Agraciada), con gente colgando de la puerta porque no entra, entonces, me tomo cualquier otro que haga el mismo recorrido que el 370 desde mi casa a Cordón, me bajo en Arenal Grande y Uruguay, camino 3 cuadras hasta la Caja de Jubilaciones (donde el 370 hace la primer descarga de gente importante) y triunfalmente, me lo tomo...

No se si definirlo de ironía, pero es una mierda...

Gracias Miliv por el espacio :)

Fer out.-

domingo, 25 de agosto de 2013

Hay gente enferma

Un tiempo atrás, alguien me comentó que había presenciado algo similar a lo que me tocó presenciar anoche cuando volvía a mi casa, y por más que tampoco me fue tan difícil de creer, no pensé que me tocara vivirlo a mi...

Luego de bajar del 104 (sí, volví de noche a casa en un 104, ya debí suponer que era un mal presagio xD), a poco de cruzar la calle (Jackson, esq Rivera), ni siquiera escuché una frenada, directamente escuché el estruendo de un choque entre dos autos, uno que iba por Rivera, el otro por Arenal Grande. Ni bien lo escuché, me guardé las llaves en la mochila y salí trotando por las dudas de que hubiera alguien herido. No había terminado de cruzar de nuevo Jackson (o sea que habrían pasado algunos pocos segundos) que veo salir del auto que iba por Rivera, que tenía el frente totalmente destrozado, al conductor, totalmente enfurecido, que a los gritos empieza a insultar al otro conductor y a patear su puerta. "Hijo de mil putas, tenes que mirar para cruzar, la reputisima madre. *patada* ¿No ves que voy con mis hijos? (otros insultos)"

Yo miraba la escena totalmente anonadado, mientras bajaba la velocidad, y veía como un policía (que aún no sé de dónde salió) se acercaba al susodicho. Creo que hasta ahora, me arrepiento de no haber agarrado a piñas al pedazo de un enfermo. Cómo puede ser que una persona, un padre de familia, dedique los segundos que a mi me llevó cruzar una calle, en ver si su familia está sana y salva, y luego dedique todo ese tiempo y energía en insultar a alguien que cometió un error, y que podría estar herido de alguna forma. Y para peor, para completar la ironía, utilice a su familia como parte del speech de insultos... Es realmente increible. 

La verdad que la gente es enferma...
Y sí, digo la gente, porque para eso son los blogs, para generalizar, sino, escribiría para un diario 

Miliv out

domingo, 2 de junio de 2013

Qué fácil sería...

Es muy probable que la mayoría de las personas, por una u otra razón, en algún momento hayan pensado "qué fácil sería XXXX si todo el mundo YYYY". Ahora en Montevideo, por ejemplo, se está haciendo una especie de campaña de concientización acerca de la limpieza. Uno aquí podría estar tentado a pensar: qué fácil sería tener una ciudad limpia, si nadie la ensuciara. 

Bueno, ya sólo eso, no es tan fácil, porque requiere un mínimo de consciencia social y de pulcritud, que mucha gente simplemente no tiene. O que lo tiene, pero sesgado: se queja de los que tiran papeles en la calle y muy congruentemente, no tira papeles en la calle, sin embargo, sí permite que su perro deje regalitos para que los pedestres practiquen su atención al caminar por la vereda. 

Pero este post no se trata de consciencia social, ya tuve mi etapa de activista anti-ensuciadores, y ahora estoy más tranquilo. No, este post es más bien acerca de las relaciones humanas, ya que (lamentablemente?) vivimos en sociedad y debemos interrelacionarnos con otros seres (humanos?) por diferentes motivos y con distintos fines. 

Un autor que recomiendo* y estimo muchísimo, Randy Pausch, mayoritariamente conocido por su Última Lección (*recomiendo quiere decir que hagas click en el textito de color diferente, y veas ese tremendo video y leas sobre este hombre genial), una vez dijo que si tuviera sólo tres palabras para dar un consejo, él diría: "dí la verdad", y luego agregó, que si tuviera tres palabras más, añadiría "todo el tiempo".

Y así como bobeando, este hombre nos dio La clave de las relaciones humanas. Como uno puede soñar, muchas veces he pensado, qué fácil serían todas las relaciones humanas, si uno siempre dijera toda la verdad y nada más (y nada menos) que la verdad. Lógicamente esto no es algo muy fácil de conseguir, pero tampoco es taaaan complicado (ven? ni siquiera pasó un párrafo y ya no estoy diciendo la verdad). De todas maneras, aunque sí es muy complicado, en lo que es costo/beneficio, es muy conveniente. 

Imagínense toda esa gente que por una u otra razón no nos cae en gracia, y día tras día tenemos que hacer un esfuerzo (en gente como yo un Gran esfuerzo) por tratar, a veces más de lo mínimo indispensable. Qué fácil sería si pudiéramos decirle con sinceridad y sin agresividad, que no nos cae bien, y que queremos tratar con ella lo menos posible. Podríamos tener una sana distancia, sin tener que estar siendo falsos.

Quizás ese no sea un muy buen ejemplo, pero aquí viene uno mejor. Imagínense que conocen una persona que les gusta y que no terminan de descifrar qué piensa/siente/opina la otra persona sobre ustedes. No sería todo muchísimo más fácil si simplemente pudiéramos Decirle exactamente lo que sentimos/pensamos, y Preguntarle lo mismo? (a todos los que piensan que de esta manera "perdería la gracia", favor presionar la tecla Alt y sin soltarla, apretar F4) 
Porque al no preguntar, no sabemos con certeza, y entramos en el pesadillesco mundo de las conjeturas y las suposiciones en el que todos hemos estado... o como yo, que no solo hemos estado, sino que vivimos ahí, tenemos acceso VIP, nuestro propio sillón, etc.

Ojo, esto también es válido para las parejas. O acaso no es típico que uno le pregunte al otro "Qué te pasa?" y el otro responda "Nada" cuando en realidad le pasan tantas cosas que ni sabe por dónde empezar?
Y así se van acumulando "nadas" hasta que un día revienta, y luego ya no hay vuelta atrás.

Alguno me dirá "pero Miliv, si siempre dijéramos la verdad pura y dura, heriríamos muchas susceptibilidades, y terminaría siendo peor". Mirá Alguno, para mi, hay muchas veces que se puede decir la verdad sin herir (es un arte...), y hay otras pocas veces que no, pero que igual valdría la pena, de nuevo, por lo que ganamos. 

Lo que sí reconozco, es que hay bastantes veces en que ni siquiera nosotros sabemos diáfanamente lo que pensamos o sentimos (che, habría que inventar una palabra para esta combinación, porque es embolante escribir ambas cada vez... pentimos les gusta? sensamos?) y creo que es por diferentes razones. A veces puede ser porque nos engañamos a nosotros mismos, quizás porque no queremos admitir ciertas cosas de nosotros que nos disgustan, u otras veces puede ser porque no reflexionamos profunda ni tampoco superficialmente sobre las cosas, y simplemente las evaluamos de manera automática, por reflejo, y nunca nos tomamos la molestia de cambiar dicha evaluación. Y evidentemente, si nosotros no sabemos lo que pentimos, jamás podremos comunicárselo a otro...

Ojala algún día todo esto sea posible... de mientras, los espero en la barra de conjetulandia. 

Abrazo.

Miliv out








martes, 14 de agosto de 2012

Crítica a Batman TDKR

Por poco que me conozca el lector, es muy probable que sepa que soy un ácido crítico de películas. Mejor dicho, que soy un ácido crítico, en especial de películas. Bah, para ser sincero, que soy un ácido, crítico, y muchas veces uso las películas como válvula de escape. Quien no crea esto, no tiene más que alabar a Peter Jackson a una distanca que pueda oirlo...

Atención!! Abro tag spoiler hasta el final del post. 
Qué significa eso? Que a partir de ahora voy a contar pedazos de la película asumiendo que la viste o que no te importa que te la cuenta, incluyendo (especialmente) el final. 

Dicho esto, voy a tratar de ser lo más justo que pueda con la película, y hacer dos listas, una con lo bueno y otra con lo malo.......

Lo Bueno:
El llaverito de EMP que usa contra las cámaras de los reporteros. La mejor escena de toda la película

Lo Malo:
Por dónde empezar.... 
Uno pensaría desde el principio que el tema de Bruce Wayne rengo era un bluff, para aparentar debilidad, pero no, resulta que el tipo basicamente no tenía cartilago en la rodilla... Alfred le mete una rodillera +1000 y luego de un breve grito, queda arreglado para siempre. Porque después de que lo mandan al agujero ese, por ejemplo, dudo mucho que le dejen puesta la mega rodillera...

Hablando del agujero ese, el tema del salto, qué bolazo. Está bien lo de la fe y todo eso, pero o la niña era campeona olímpica de salto, o todos los demás que trataron de saltar eran unos inútiles.
Entiendo el simbolismo de no usar la cuerda, como de quemar las naves, pero igual... apoyo la teoría de un amigo, de que el gordo de abajo te cinchaba de la cuerda para que no llegaras XD
Y hablando del agujero ese, dónde era? En las afueras de ciudad gótica? Porque el Bruce no tenía un peso, pero llega y encuentra a gatubela al toque

De gatubela no voy a decir demasiado... personalmente me pareció que la actiz no pegaba, pero eso es subjetivo. Igual un bolazo la parte del robo del collar y todo eso. 

La máscara de Bane no le daba nada más que un +20 a ventriloquía... como con eso se volvió tan mega salado, no sé. También me parece un bolazo que batman quisiera remarlo a piñas, viejo e inútil como estaba... de última reconozco que tiene sentido, por lo que decía Alfredo de que "quería que lo muelan a palos"... que es una sensación que quién no ha sentido estando medio de bajón/caliente... ir por la calle, que te traten de robar, y darte de bomba hasta que quede uno en pie, sin importar demasiado quién de los dos...

Cuando Bane le roba los super batimóviles de la anterior película, en tono camo, uno pensaría que ganó, pues no, resulta que Fox parece que los vendió, y en su lugar dejó unos fuscas con un chasis de plástico imitando al batimovil, porque después los hicieron pelota con cualquier petardo. 

Los policias.... a ver, con toda la tecnología de ciudad gótica, los locos mandaron a (TODOS - 2) los policias de la ciudad a las alcantarillas.... no sólo era estúpido mandarlos a Todos, sino que los mandaron como si el número importase demasiado... recuérdenle al tio Nolan que no estamos más en la edad media...
Es más, parece que literalmente los mandaron como en la edad media, porque cuando los liberan, los policias pelean A PIÑAS, dónde quedaron sus armas? Se ve que se las comieron en esos meses encerrados.
Sin mencionar que cuando la horda de policias avanza, no mataron NI UNO antes de que lleguen a la parte cuerpo-a-cuerpo...
Se ve que Nolan no vio El Patriota...

Me mató la parte del copamiento a wall street. No sólo fue un divague como entraron, fue más fácil que copar el palacio legislativo, sino que luego de que todo el país sabía que lo habían copado, hicieron la transacción de la muerte que arruinó Wayne Enterprises... 'ta complicado.... 
Sin mencionar la persecusión en motos posterior, que ta, ponele que batman no tiene siempre por qué encarar, más ahora que está retirado...

Reconozco saber poquito y nada de la historia verdadera de Batman.... pero alguna vez existió algún Robin cuyo verdadero nombre sea Robin? Creo que no...

Y por último, el final... el helicoptero mugriento ese que tenía por batiavión, que calculamos se ve que podía andar a unos 600 Km/H (si hubiera llevado la bomba cuando quedaban 11 minutos, que en realidad fue Mucho después), para poder llevar la Bomba Nuclear lo suficientemente lejos para que la onda expansiva ni siquiera le haga cosquillas al a ciudad....
Sin mencionar el megatsunami que esa explosión generaría, que quedará para otra película...

Hecha la catarsis, me retiro!